Experimentos sociológicos cjs

Algo un poco mejor que lo malo, pero nada es tan así, no es para ilusionarse.

COMIDA ARGENTINA

Cocinar para una familia es agradable, lo terrible es decidir que cocinar cada día. Hace tres años que pesa esto sobre mis espaldas y hasta el momento no veo signos de desnutrición.

Creo que los argentinos somos vagos en aspectos culinarios, ¿qué podemos esperar de un país donde el bife de chorizo o el asado son las comidas más famosas?

Hacer un bife no requiere demasiado, en todo caso le cedemos la responsabilidad al carnicero, o al productor ganadero que alimentó el bovino con los mejores pastos. Nuestro trabajo es cocinarlo bien aunque cocinar bien un bife no es una ciencia oculta para nadie, luego lo acompañamos con una ensaladita de lechuga y tomate que solo se trata de cortar, poner en la ensaladera y condimentar; o un puré o papas fritas; y listo; se acabó, la comida típica argentina está lista para el que la quiera saborear.

¿Y el asado? ¡Más ceremonia que arte! Que si se hace con carbón, con leña, que la costilla para arriba o para abajo, que las achuras, que lento, que rápido, que jugoso, que cocido. Y después, una vez más la ensalada, las papas y listo.

¿Y las milanesas? ¡Las milanesas, un ejemplo de elaboración! Carne cortada fina, huevo con algún condimento, la carne adentro y luego cubierta de pan rayado. Después a la sartén con aceite hirviendo o al horno si quieren hacerse los sanos y ya está, claro que no puede faltar la ensaladita, el puré o las papas fritas. ¡Pero que ricas!

Comida argentina. Algunos me dirán que el locro lleva elaboración, yo les contesto ¿quién come locro en estos días? ¿Y el puchero? El puchero es hervir carnes y verduras y condimentarlas un poco, no van a llamar a eso cocinar.

En Argentina la gente se conforma con un plato, puede servirse dos, tres o más veces, pero con un plato le es suficiente.

La sopa, imprescindible tiempo atrás como primer plato, ha perdido la popularidad, es una lástima porque una buena sopita despeja la ansiedad y permite disfrutar con parcimonia el plato principal. Además es muy fácil de hacer, solo se trata de colocar las sobras del día anterior en agua hirviendo (ojo si sobró tarta porque no sirve), agregar un caldito y un poco de arroz o fideos. Pero es un trabajo más y nadie quiere lavar otra olla.

Hace tres años que cocino para mi familia y todavía no puedo planificar toda una semana de alimentos. No repito platos, pero no soy tampoco un gran innovador.

Casi todas las semanas hago pastel de papas, es rico, abundante y sencillo, en una hora puedo tenerlo en el horno dorándose. Pongo ¾ kilos de carne picada sobre cebollas saltadas en aceite y mezclo bien mientras agrego sal, perejil, pimentón y orégano. Si le pongo pimienta agrego también azúcar, pero ya casi no hago eso. En otra cacerola hiervo papas en agua con sal, las corto en rodajitas finas para que se cocinen más rápido. El mejunje de la carne se cocina rápido, entonces le echo una taza de salsa de tomates (tiene que ser bien ordinaria, la buenas no hacen el efecto deseado) y una taza de agua. Dejo que se cocine y haga burbujas por media hora. Cuando las papas están casi listas pongo a hervir cuatro o cinco huevos que estarán listos a la vez. Los huevos duros cortados van al mejunje y las papas al pisadero con manteca primero y unos chorritos de leche después.

Coloco el mejunje en una fuente y le tiro algunas aceitunas encima. Luego cubro todo de puré y arriba de todo espolvoreo con queso rayado. Diez minutos al horno y listo.

Lo bueno del pastel de papas es que es rico frío o recalentado aunque no puede reciclarse como sopa. No se puede pedir tanto a una comida.

Casi nadie se niega a una tarta pascualina, yo hago algo parecido con espinacas, huevos y queso cheddar mezclados en una sartén con sal y orégano. Pero la masa que uso es dulce, de la que se usa para el lemon pie o la tarta de queso. La combinación queda muy rica y además es cómodo para que mi hija lleve una porción al colegio el día siguiente.

Cocinar cansa mentalmente, cada día, cuando llegan las seis de la tarde me empiezo a preocupar y ya no puedo estar tranquilo hasta tener la comida lista.

Una vez al mes, o quizás menos, preparo guiso de lentejas, requiere mas de una hora pero el resultado vale la pena. No sigo tradiciones ni busco recetas en libros, solo recuerdo los sabores de las comidas y me imagino como hacerlas.

El guiso de lentejas tiene muchas variables, he comido de todo tipo, aunque el que más me gusta es el espeso, con la mitad de las lentejas rotas mezcladas en las papas.

Cuando decidí que era el momento de hacerlo compre una bolsita de lentejas lavadas, papas, zapallo, zanahoria, carne, cebolla y salchichas parrilleras. Con respecto a estas últimas hay que considerar seriamente el tamaño del que se cortan, tratar de lograr rodajas no mayores a dos centímetros porque la apariencia de las salchichitas de siete u ocho centímetros es muy similar a un dedo humano hervido y no es agradable la antropofagia.

Como lo que busco es lo más simple, hiervo las lentejas solas en agua, sal y medio caldito de carne. Por otro lado salto las cebollas, agrego la carne y las salchichas y, cuando están casi cocinadas las baño en salsa de tomates bastante diluida. Los condimentos son los de siempre: perejil, orégano, pimentón y sal. Una vez que todo hierve y las carnes nadan entre los globitos de la salsa agrego las papas, el zapallo y las zanahorias cortados en pequeños cubitos. Más o menos hay que cocinar una hora, manteniendo el nivel de líquido con nuevas tazas de salsa de tomate diluida. Cuando las papas están blandas, agregar las lentejas hervidas y mezclar. La última cocción, de aproximadamente quince minutos permite que los elementos se regalen los sabores entre si y que el líquido se evapore. Durante ese lapso es importante el control exhaustivo sobre la olla, no dejar de revolver pues este plato tiene una desagradable tendencia a pegarse al acero.

Este manjar rinde varias comidas, hasta se puede frizar y recalentar después de mucho tiempo, también sirve para una sopa suculenta.

No es fácil decidir cada día de tu vida que vas a comer, menos un que le vas a dar a los que de vos dependen.

Mi amigo Pablo, mexicano, me enseño a hacer mole, pero debo perfeccionarlo ya que traté dos veces y nunca me salió rico como el que cocinó ante mis ojos.

Luz, una colombiana de Medellín que hace tiempo no veo, no concibe una comida con menos de cuatro variedades de verdura y otras tantas de carnes. Todo debe llevar su arrocito, su carnecita molida y su chicharrón sin dejar de lado la banana frita que cada día se parece más a la batata.

La comida colombiana es sabrosa, la mexicana picante, la dominicana dulzona, la ecuatoriana abusa de las vísceras, los peruanos con sus cebiche, ajíes y picantes tan sabrosos, los brasileros y sus feijoadas y hasta los yanquis con sus salsas agridulces nos demuestran a los argentino que somos perezosos a la hora de cocinar.

Yo también lo soy, aunque la vida me va demostrando que es importante comer variado y sano.(Volver a Experimentos sociológicos)

Cruz J. Saubidet®

 

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6 comentarios to “COMIDA ARGENTINA”

  1. Gemma said

    Fantástico. Me encanta la cocina y me he apuntado tu receta de pastel de papas.
    Yo hago uno en frío con un sofrito de cebolla, tomate, atún, aceitunas y orégano. La patata es en puré cubriendo por encima y por abajo, en lugar de ir al gratén se cubre con un poco de mayonesa, pimiento rojo y aceitunas para decorar. Se sirve bien frío de la nevera.

    Muchos platos tradicionales son de lo menos elaborados, aquí en Catalunya tenemos el pan con tomate, que no es más que pan tostado con un poco de ajo fregado, el tomate también fregado, aceite y sal y se come con embutidos.

    Tenía una compañera de trabajo argentina que comía muchas milanesas y añoraba el asado, aunque hacía también empanadas y ñoquis que creo que también son muy tradicionales vuestros ¿verdad?

  2. Natalia said

    A mi me parece que la cocina Argentina es también bastante elaborada. Ud. me da ejemplos de comidas “pampeanas” o “gauchescas”, pero no se olvide que la Argentina no es sólo la Pampa húmeda!!(Pruebe a hacer empanadas salteñas en Suiza y se encontrará con un montón de trabajo!!!) Le doy la dirección de gente que hace locro hoy día: http://miraquetemiroyo.blogspot.com, yo pienso seguir el ejemplo.
    Otros platillos nuestros: la carbonada en zapallo, colaciones, cordobesas, pastelitos hojaldrados de dulce, humita en chala, liebre patagónica (preparada de muchas maneras diversas), matambre arrollado, al barro, o a la parrilla, el pastel de choclo, perdices en escabeche, tamales, alfajores santafesinos, y paremos porque se me hace agua la boca.

  3. Manolito said

    noo entendii uhna miierda…!!
    cup

  4. teresa said

    la comida argentina es la mejor

  5. MARCIAL said

    HOLII
    SHAIITHOzZZ

  6. MARCIAL said

    PATII LOKA LAME Y KE PASA SAPA O SORRA ME EQUIVOQUE JAJA

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